lunes, 7 de mayo de 2012

Mi confrontación con la docencia


Soy Licenciado en Turismo egresado en 1994; hice mis estudios gracias al esfuerzo extraordinario de mi familia y bajo el acuerdo de que, una vez graduado, yo debía apoyar a mi hermano menor a hacer su propia carrera. Por fortuna, las oportunidades de trabajo empezaron a llegar aún antes de concluir mis estudios y debía aprovecharlas porque no tenía tiempo qué perder. Por aquellos años, en mi comunidad de origen –Malinalco- ocurrió una especie de ‘boom turístico’ y había que reclutar personas que conocieran el fenómeno y que estuvieran dispuestas a desarrollar capital humano en la región.
Fue así que decidí reinstalarme en mi pueblo después de 8 años fuera, volvía a vivir con mi familia y regresaba con una buena oportunidad de trabajo: colaborar en la Dirección Municipal de Turismo y dar clases en un CBT de nueva creación que impartía la carrera de Técnico en Turismo. Ese panorama me creo un ambiente de mucha estabilidad, podía cumplir con el acuerdo familiar y mantener cierto desarrollo profesional, y era una combinación muy interesante para vivir en un poblado pequeño, ir temprano a dar dos horas de clase y luego irme a la oficina, qué más podía pedir. Mi papel como funcionario municipal no tuvo proyección; la falta de presupuesto y la falta de voluntad política para llevar a cabo los proyectos formulados me hicieron renunciar para dedicarme de lleno a la docencia; mis primeras horas de clase me hicieron pensar que como Licenciado en Turismo podía ser un buen Profesor.
La labor de enseñar no me resultaba totalmente desconocida puesto que el plan de estudios de mi licenciatura me dio la oportunidad de acceder a ciertos temas sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje que, si bien estaban dirigidos a crear una habilidad en el diseño de programas de capacitación, me sirvieron de base para hacer mis pininos en la docencia. Desde mis primeras apariciones en el CBT esa labor de ‘enseñar’ tuvo algo que me gustó; en esos primeros años me tocó convivir con alumnos que querían comerse al mundo a mordidas, ellos encontraron en mi a un profesor joven que los entendía y que traía la energía del recién egresado, me dieron su confianza y yo atinaba a canalizar de buen modo su entusiasmo, de esa manera sentía que hacía una labor en beneficio de mi pueblo.
Desde luego, fue necesario ir complementando mi perfil profesional con temas propios de la educación y eso me ayudó mejorar mi práctica y a tomarle cariño al hecho de ser docente. Después de varios años en esto, puedo decir que me siento orgulloso de la labor realizada, creo tener el respeto de mis compañeros maestros, de mis alumnos y –lo más importante para mí- de mis ex-alumnos. Muchos que han logrado terminar una carrera universitaria también han regresado a agradecer la aportación que hicimos mientras estuvieron en su CBT; es esta mi mayor satisfacción.
¿Insatisfacciones? Significativas no las encuentro, si  acaso tendría que mencionar la lentitud con que un docente progresa desde el punto de vista material. Tengo que decir con mucho orgullo que he dedicado los mejores años de mi vida a la docencia y no me arrepiento.       

Mis alumnos y el internet.


Siguiendo la separación de usos de internet sugerida en el andamio ‘Tipos de uso de internet’, los alumnos del CBT ‘Cuauhtinchan’ de Malinalco, Estado de México muestran las siguientes tendencias:
·         El uso de internet como almacén de recursos y arsenal de información es limitado, son muy pocos alumnos quienes se han atrevido a dejar huella de sus productos académicos en la red. La mayoría de los alumnos cuentan con herramientas para digitalizar imágenes y video pero, hasta ahora, tales herramientas han sido usadas para generar productos dignos de la sección más trivial de youtube.com. Es mínima la experiencia que se tiene en el uso académico de blogs y de wikis. De manera general, los alumnos no cuentan con estrategias para ubicar buenas fuentes de información en internet; su buscador por ‘de foult’ es google y su fuente por excelencia es Wikipedia.
·         En contraste, la gran mayoría de los alumnos usa el internet como espacio social de acción individual y colectiva. Es generalizado el uso de correo electrónico y de servicios de comunicación en tiempo real; quienes disponen del equipo adecuado ya están iniciando la comunicación a través de video-llamada, también es generalizado el uso de la red social por excelencia: el Facebook.
Dada esta situación de mis alumnos y el uso que hacen del internet, propongo una estrategia con dos vertientes de acción y con dos personas clave para su consecución, cada una apoyando a una vertiente, como se describe a continuación.
Vertiente 1. Curso-Taller ‘Diseño de Blogs y Wikis’. Este curso-taller sería impartido por el Lic. Héctor Zamudio Estrada, docente de la misma institución quien tiene probada experiencia en el diseño de blogs y wikis.
Vertiente 2. Curso- Taller ‘Uso efectivo del internet y manejo de información’. Impartido por la Lic. Silvia Martínez Lara, compañera docente de la institución, encargada del área de servicios escolares quien recién ha terminado un diplomado en el uso de las TIC’s  y quien no tiene trabajo frente a grupo en forma continua.
Como se pude notar, cada una de las vertientes de acción tiene una relación directa con la problemática identificada en cada uno de los tipos de uso del internet sugeridos en el andamio.